¿Cómo debo curar un corte? ¿Qué pasa cuando la herida cicatriza? Hemos recopilado información útil acerca del cuidado diario de las heridas.

Apósitos - la protección que debe cambiarse con frecuencia

Un apósito protege la herida de la suciedad y los golpes, pero sobre todo la protege de infecciones hasta que se forma la costra, que es la que ayuda a que la herida vaya cicatrizando. Si la herida está en un lugar muy expuesto como pueden ser por ejemplo los nudillos, es conveniente aplicar un apósito protector incluso después de que se haya formado la costra.

La mayoría de los apósitos deberían cambiarse cada día para reducir el riesgo de infecciones. Esto es especialmente importante si el apósito se moja o ensucia o si se ha manchado de sangre.

Si se produce una herida o un corte, es importante limpiar inmediatamente la herida:

  • Limpiar la herida bajo el chorro del grifo con agua templada hasta que se haya eliminado toda la suciedad. Si dispone de un antiséptico para heridas también puede utilizarlo. Es importante retirar cualquier resto de tierra, cristales u otro objeto que se pueda haber introducido en la herida.

  • Secar la piel de alrededor de la herida con una compresa limpia o un disco de algodón.

Si no limpia la herida, las bacterias de la piel o del propio ambiente podrían penetrar en la misma y producirse una infección. La herida se infectará con más facilidad si alguna astilla, piedrecilla o pequeño residuo queda dentro.

¡Atención! No limpie Ud. mismo heridas muy extensas, con mucha suciedad, heridas de mordiscos o de quemaduras. Simplemente protéjala con un apósito hemostático y acuda al médico.

¿Qué ocurre cuando la herida cicatriza?

El propio cuerpo intenta curar la herida mediante una serie de ingeniosos medios. La hemorragia se detiene gracias al componente que se escapa de los vasos sanguíneos y a partir del cual se forma la fibrina que actúa como una red. Esta captura las plaquetas y los glóbulos rojos de la sangre para formar un hemostático natural que detiene el sangrado, que posteriormente se convierte en costra.

La piel de alrededor de la herida puede enrojecerse, en ese caso se ha producido una inflamación, el proceso normal del cuerpo para la completa curación de la herida. Sin embargo, si hay muchas bacterias o las bacterias son muy activas, se puede producir una infección en la herida en cuyo caso, la piel de alrededor se vuelve de color rojo chillón, inflamándose y produciendo molestias. La herida empieza a supurar y a veces se forman ampollas con pus. La zona de alrededor de las glándulas linfáticas se enrojece; los síntomas de la propagación de una infección son la hinchazón de las glándulas linfáticas y/o la fiebre.

Si hay signos de infección alrededor de una pequeña herida, debería tratarse con compresas impregnadas de una solución limpiadora antiséptica.

Las heridas hidratadas curan más rápido

Hoy en día sabemos que las heridas pueden curar considerablemente más rápido en un ambiente húmedo que en uno seco y aireado. En un ambiente húmedo, se forman nuevas células con mayor rapidez y disminuye el riesgo de formación de cicatrices e infecciones. Hoy en día existen apósitos especiales, fabricados con un material extremadamente fino y flexible que sellan la herida y actúan como una segunda piel para evitar la formación de la costra. Puede bañarse o ducharse con estos apósitos ya que repelen el agua al 100%. Simplemente recuerde limpiar la herida con mucho cuidado y nunca poner apósitos presionando las heridas infectadas.